¿Qué es TDAH? ¿Cómo detectarlo? ¿Cómo tratarlo?

TDAH
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TDAH es la forma resumida de denominar por sus siglas un síndrome psicológico que se diagnostica principalmente en pacientes infantiles y adolescentes, y que es el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad.

Los síntomas visibles más característicos del TDAH, son falta de concentración, impulsividad y conducta permanentemente inquieta, aunque existe otro tipo de niños tranquilos que pueden pasar más desapercibidos, aun sufriendo un Trastorno de Déficit de Atención igualmente importante, pero menos llamativo al no estar acompañado de hiperactividad.

Consulta este artículo si quieres conocer las causas del TDAH

Para establecer un correcto diagnóstico del TDAH, hay que tener en cuenta muchos factores individuales como el grado de desarrollo cognitivo, historial vital del niño, tipo de ambiente familiar, genética, aspectos sociales, entorno escolar, y otros, para evitar etiquetas incorrectas, que pueden afectar de forma importante a estos niños.

Además de esta razón, existe otra de igual peso, ya que el tratamiento habitual para el TDHA incluye medicación psicotrópica que además de efectos secundarios, plantea a muchos profesionales la cuestión de administrar medicamentos a los niños desde edades muy tempranas.

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Este tipo de medicamentos generan habitualmente efectos secundarios como trastorno de sueño, falta de apetito, apatía, disminución de la expresión afectiva, dolores de cabeza, e incluso problemas dependiendo del momento de desarrollo, retardar el crecimiento.

Dependiendo de las molestias que pueden generar los efectos secundarios se prescriben a su vez otros medicamentos para paliar las molestias producidas por los primeros, exponiendo a los niños con TDAH y TDA al uso de fármacos desde tempranas edades.

Por eso los psicólogos recomendamos que se apliquen también otro tipo de tratamientos alternativos.

¿Qué hacer con un niño con TDAH?

Aunque existen casos en los que el uso de medicación puede ser imprescindible, siempre se obtienen mejores resultados cuando se combinan con psicoterapia, otras actividades especialmente elegidas, y apoyo conjunto del entorno familiar y educativo.

El tratamiento psicoterapéutico recomendado en cada caso dependerá de si en el diagnóstico se aprecian más factores desencadenantes de índole personal o ambiental, a la hora de trabajar fundamentalmente en una psicoterapia individual, familiar, de grupo, o con sesiones combinadas.

Además de la psicoterapia, existen otro tipo de actividades que también pueden ser muy recomendables, para ayudar a desarrollar madurez en los niños con Trastorno de déficit de atención, como pueden ser talleres de expresión artística, música o deporte, en los que se posibilitan capacidades para mejorar la concentración mental progresivamente a través de una motivación especial.

La escuela también puede prestar un gran apoyo a los niños que realmente tienen un Trastorno de Atención e Hiperactividad, adaptando los itinerarios académicos, los espacios y aulas, trabajando con profesorado de apoyo, y facilitando actividades a la medida en las que se potencien sus capacidades.

Es muy importante que el equipo educativo trabaje el déficit de atención en niños, conjuntamente con la familia intercambiando información, y apoyando las estrategias a trabajar en casa y el colegio dentro de un plan de intervención psicoterapéutica dirigido por profesionales.

¿Cómo afecta el TDAH al resultado académico de un alumno?

Los niños que sufren Trastorno de Déficit de Atención, tienden a abandonar las tareas inmediatamente, sin terminarlas.

Dado que el TDAH afecta produciendo un déficit de atención en los niños, estos no pueden seguir correctamente las explicaciones de los profesores para entender contenidos de aprendizaje.

Tampoco las instrucciones a la hora de realizar sus propias tareas, por lo que su rendimiento escolar es bajo y no se corresponde generalmente con el realmente esperado para su capacidad intelectual.

Este tipo de respuesta genera bajas calificaciones y etiquetamiento por parte de los docentes en el alumno con TDAH no diagnosticado, ya que normalmente resultan muy conflictivos al incordiar en la clase, molestando con sus constantes interrupciones que impiden mantener el ritmo en el aula, y en algunos casos actitudes rebeldes y desafiantes.

Los alumnos con TDAH no diagnosticado suelen ser tachados de vagos e irresponsables, al carecer de interés aparente todo aquello que implique dificultad o complicación.

Al no conseguir superar satisfactoriamente los objetivos programados en cada curso, en muchos casos los niños que realmente sufren déficit de atención, se ven forzados a repetir, lo que puede a su vez provocar frustración y falta de interés, o conductas rebeldes y desafiantes.

A nivel de desarrollo de relaciones interpersonales, los niños con TDAH, no son exitoso entre el resto, porque no son constantes a la hora de realizar tareas colectivas, abandonan los juegos compartidos antes que el resto, pueden hablar sin parar no dejando que los demás se expresen, interrumpen constantemente.

Dentro del Trastorno de Atención existen tres tipos de diagnóstico

Si piensas que lo que te angustia tiene una duración determinada, por lo que acabará desapareciendo algún día, si comienzas a utilizar tus herramientas para superarlo y encontrar soluciones, el foco de la ansiedad comenzará a suavizarse hasta desaparecer.

Dependiendo del comportamiento de cada individuo se establecen tres tipos de Déficit de Atención:

Niños en los que destaca el síndrome de déficit de atención, es decir predominantemente inatentos, no presentando una conducta inquieta o impulsiva, pero sí la dificultad para organizarse, seguir explicaciones, cumplir instrucciones o desarrollar tareas.

Predominantemente impulsivos, en los que destaca más el trastorno de hiperactividad, y el nerviosismo como causa principal de la ausencia de atención.

Niños que presentan un tipo de trastorno combinado, predominando con igual intensidad el síndrome de déficit de atención, y la impulsividad, con incapacidad para estar relajados, lentitud a la hora de procesar información, olvido de ordenes encadenadas y dificultad para organizarse y saber por donde empezar cuando hay que realizar tareas complejas.

Terapias para el TDAH y el TDA

En Psicotep, tras el diagnóstico inicial, y el estudio pormenorizado de las características de cada paciente, establecemos las terapias más adecuadas dirigidas por nuestro equipo de psicólogos ,para obtener resultados eficaces combinando estrategias.

Terapia Conductual, para evitar el fracaso escolar, comportamientos rebeldes y desadaptados, trabajando en enfoques de recompensa que ayuden a cambiar comportamientos poco adaptados ejercitando el autocontrol, junto con entrenamiento mental, y ejercicios de conciencia plena.

Terapia Cognitiva conductual que puede trabajar a través de la comunicación y la reflexión aspectos como una autoestima baja.

Terapia sistémica, se utiliza fundamentalmente cuando la base del TDAH puede tener un origen mayoritariamente generado por conflictos familiares, para explorar soluciones que modifiquen la forma de interactuar y mejorar el entorno del niño.

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Cómo puede afectar el TDAH no diagnosticado al llegar a la edad adulta

Considerar que las situaciones críticas forman parte del aprendizaje de la vida, ayuda a crecer y madurar.

Generalmente a medida que las personas van madurando, comienzan a descubrir actividades y conocimientos que les atraen y en los que consiguen concentrar su atención con mayor o menor dificultad, a la vez que adoptan conductas más sosegadas que ayudan a superar estos trastornos.

Sin embargo, también existen casos de déficit de atención en adultos, en los que la falta de diagnóstico y tratamiento en edades tempranas afecta posteriormente de forma grave a la vida de quién padece TDAH.

En los casos más graves el TDAH puede derivar en otro tipo de trastornos psíquicos al desarrollar una baja autoestima, continuar sintiendo ansiedad, sufrir trastornos de personalidad, problemas de relaciones sociales y familiares, que desembocan antes o después en una depresión.

El TDAH en adultos, generara problemas laborales por descuidos en sus tareas y responsabilidades, dificulta sus relaciones sociales, y además aumenta las posibilidades de sufrir todo tipo de accidentes por falta de concentración o descuidos.

Incluso en los casos tratados por Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, las estadísticas indican que aproximadamente un 4% de los pacientes continuarán sufriendo algún síntoma en la edad adulta.

En cualquier caso, insistimos en que un diagnóstico riguroso es fundamental cuando hablamos de niños, para no confundir el TDAH con comportamientos inquietos propios de la etapa infantil, otra clase de afecciones, o producidos por conflictos cuyo origen está en el entorno familiar o escolar.

En Psicotep os ofrecemos la posibilidad de contactar con nosotros para explicarnos vuestro problema en una primera consulta sin coste.